Si te acercas lo suficiente

Ojos de gato

Si te acercas lo suficiente, guardas silencio y accedes a ver con calma lo que en este momento estoy contemplando, entenderás la razón por la que mis ojos se ven tan brillantes y grandotes, pero debes prestar atención porque lo que veo no puede ser descrito, es algo que va mucho más allá de lo que tus ojos han visto o tus oídos captado.

Te voy a mostrar a un ser tan maravilloso que te sorprenderá… A mí sí me sorprende y por eso creo que le quiero tanto.

Para verlo deberás hacer a un lado tu sentido de la estética y hasta tu comprensión mundana de la grandeza y magnificencia, es un ser magnánimo en su sencillez. Sin embargo; si no prestas atención a lo que veo y no escuchas con todos tus sentidos lo que te muestro, jamás comprenderás los motivos que hacen que estos ojos grandes por los que te atraigo tanto se ven como se ven en este momento.

Mira ahí viene, si ves con atención verás sus manos con cicatrices, te puedo contar que ese ser tiene heridas por todos lados. Te confieso que esas heridas se las he hecho yo, unas jugando, otras en momentos en los que me ganó la curiosidad y me metí en algún aprieto; otras más, mientras me separaba de aquellos con los que me encontró peleando en algún callejón o cerca de un tejado.

Te cuento de una ocasión en la que ser curioso me salió muy caro: Por estar asomándome a donde no debía, estuve a punto de caer en agua muy fría; pero, ese ser me extendió su mano y yo me agarré con toda la fuerza de mis uñas para no azotarme contra el frío que estaba debajo de mi cuerpo y que sin tocarme ya me estaba congelando.

No me gusta el agua fría, prefiero los lugares confortables y el calor que huele a comodidad, aunque he de confesar que por eso en varias ocasiones casi me quemo, a veces por descuido, a veces por olvido y otras tantas simplemente por lo distraído que soy, lo que brilla me llama y encandila mi atención.

Pero esas manos llenas de cicatrices, que quizá te causan horror, me ayudaron también en esos momentos y tras rescatarme me alimentaron y mimaron como si nunca hubieran recibido daño por parte mía, hubo momento es que esas manos me acariciaron y mimaron cuando estaban todavía sangrando por causa mía, pues cuando me espanto saco las uñas y me agarro con fuerza de lo que puedo, aunque termine clavándolas en la carne viva.

Mira, ahí viene, y me trae comida, y sé bien que a ti también te dará algo si se lo pides, porque siempre que puede me alimenta a mí y a quien como yo viene a buscarle.

Te advierto que no siempre es comida deliciosa, cuando me da algo que no me gusta mucho me dice que me cuida de que me ponga enfermo y entonces me enojo, pero al final me la como porque el hambre aprieta, aunque eso no impide que pasado el tiempo le siga viendo con estos ojos brillantes y grandotes por los que preguntas con tanta curiosidad.

Si miras bien y prestas atención, notarás que me llama con la voz más dulce del mundo, me llama por mi nombre, y me cuida hasta de mi mismo, la vida de gatito como yo no es tan fácil, pero gracias a que me cuida una persona tan bonita que me quiere, a pesar de que he dañado sus manos, sus pies, su espalda, su cabeza y hasta su costado es que estoy aquí viendole con los ojos más grandes y brillantes que te has imaginado.

Tal vez para ti ese ser hermoso no lo parezca tanto, pero si tuvieras contigo a alguien que te cuidara a pesar de arañarle, a veces jugando y a veces eneojado, que te alimentara y te separara de las peleas inútiles que emprendes y que te mimara aún con las heridas sangrando entonces no podrías verle sin que tus ojos se abrieran grandes y esperanzados como estos ojos que justo ahora llamaron tu atención.

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